¿Porqué el ser humano es tan recalcitrante? ¿Porqué gestionamos tan mal los cambios? ¿Por qué pensamos que todo es para siempre e invariable aún sabiendo inconscientemente que no es así? Heráclito de Éfeso ya insistió hasta la saciedad en la universalidad del cambio: “nada permanece” Lo digo porque vivimos en una época en la cual cada vez los cámbios son más acusados y menos dilatados en el tiempo. Si no estamos preparados para eso habrá una fractura cada vez más grande entre los que son flexibles y adaptables y los que no. Una especie de Darwinismo digital. A colación de las nuevas tecnologías, aún hay gente que se aferra a lo físico y se niega a la virtualización minusvalorando los avances. Recuerdo cuando estudiaba fotografía y empezaron a salir las primeras cámaras digitales las voces que se alzaron contra esa herejía ¿Acaso no ha permitido eso un acceso y un intercambio más asequible del arte fotográfico? Seguramente para los primeros que vieron una copia impresa de un libro en la época de Gutemberg pensaron que quizá esos libros no tenían “alma” dado que ya no estaban hechos a mano, sino mecánicamente. Sintieron quizá lo mismo que los primeros que vieron que toda la discografía de los Beatles cabía en un simple CD comprimida en MP3. Y ahora con los libros también…que si un libro físico en la mano no es lo mismo que leer en un frío ordenador o ebook. Pero bueno… Parece que confundimos la ritualización con experiencia central. Somos animales rituales desde que empezó nuestra aventura expansionista en la época que vivíamos en cuevas y seguimos manteniendo rituales aunque ahora ya no sea para cazar un mamut. No es que me manifieste en contra, pero creo que hay que ver la ganancia secundaria de todo ésto y no confundir el ritual con la ventaja de la universalización de la transmisión de cultura: libros, fotos, música. Eso es realmente lo que importa. El ritual no ha desaparecido, sólo ha sido sustituido por otro. La virtualización de la cultura es ya una nueva revolución similar a la que hizo Gutemberg. Todo lo demás son argumentos rupestres e inmovilistas. Y los que quieran seguir manteniendo su modelo de la realidad, o su modelo de negocio tendrán que acostumbrarse a ser exóticos de ahora en adelante.



